Notificaciones

29/02 ACTUALIZADOS MAPAS. PENDIENTE SITUACION ACTUAL
25/04 NUEVO TURNO DE CAMPAÑA
22/02 NUEVO TURNO DE BATALLAS

viernes, 12 de enero de 2018

Más enemigos en el camino

VI,519,1,36-XXIV
Trigésimo sexto día del del Hielo del quingentésimo décimo noveno año de la Estación de la Fatalidad. Vigesimocuarto apunte.

Una vez completada la misión la partida del Aeda Aesllanan inicia el regreso al cuartel general,
sin embargo en esta tierra hostil compañías de Druchii hostigan y atacan con ansia bestial.
El enemigo se preparó para atacar y tomó posiciones mas los Asrai se adelantaron,
filas disciplinadas aguardaban en el bosque, los arcos tañeron y al enemigo castigaron.
El Saber de la vida fue un poderoso aliado y el Aeda de los bosques extrajo su vigor,
en el combate cuerpo a cuerpo se logró la victoria sobre el hermano traidor.


jueves, 4 de enero de 2018

Turno 15 - Resultado de las batallas

Turno 15 - Resultados de batallas

Estos han sido los resultados de las batallas disputadas en este turno:

Isla Norte

Los Hueste Kalgalath obtiene una ajustada victoria sobre sus archienemigos los Altos Elfos del Señor de Tor Achare en la sección costera mF07 en un sangriento combate que reunió refuerzos de varias razas en un último intento del noble Asur por reconducir su funesto destino.

Las tropas no muertas de Walach el Negro se imponen a los odiosos Druchii en la sección mJ13 y por lo tanto controlan el Puesto avanzado costero.

La Hueste de Kalgalath logra conquistar el cuartel general orco de los muchachoz de Zige en la sección mV01, por lo que el ejército piel verde se ve obligado a dispersarse y pierde el control de sus territorios.

Los Druchii de Kalgalath logran derrotar definitivamente la última resistencia del cuartel general del Señor de Tor Achare en mE14 a pesar del apoyo a última hora de las tropas silvanas llegadas desde la isla sur. Los Altos Elfos son definitivamente expulsados y aquí termina cualquier atisbo de recuperar el honor por parte del noble Asur.

Los herederos de los Ancestrales logran conquistar el puesto avanzado de la hueste de Sceolan en la sección mW12.

La hueste de Sceolan logra rechazar al invasor Druchii de su cuartel general en mX14 tras un encarnizado duelo mágico.

Las fuerzas de Walach logran conquistar el Puesto Avanzado Orco de mR03 a pesar de los recién llegados refuerzos pieles verdes

Ningún bando resulta vencedor en el asedio de los saurios sobre el puesto avanzado elfo oscuro de la sección mO09, por lo que los Druchii seguirán manteniendo el control y los hombres lagarto deben retirarse.

La disputa por el puesto avanzado de mÑ04 entre las tropas del Slann Esteban y los Roealmohadas de Ratshok se queda en un tímido intercambio de insultos por parte de las tropas.
(Batalla sin disputar)


Isla Sur

Ningún vencedor resulta del encuentro en el bosque entre los arqueros de Scarloc y la Legión de Dazgoth en la sección sW06.

La guarnición del puesto avanzado Asrai en el bosque de la sección sW07 consigue rechazar el ataque de la hueste subterránea de Yiik.

Los Renacidos de la Llama invaden el cuartel general de la  horda subterránea de Yiik en sS15, quienes dispondrán de un par de ocasiones más para reagruparse e intentar recuperarlo.



miércoles, 3 de enero de 2018

Y al finalizar, os hiero

VI,518,1,28-XXIII
Vigésimo octavo día del del Hielo del quingentésimo décimo octavo año de la Estación de la Fatalidad. Vigesimotercer apunte.

De nuevo al atravesar un asentamiento en ruinas la hueste de Kalgalath acecha,
pero en esta ocasión los Asrai liderados por Aesllanan se despliegan a izquierda y derecha.
La lección aprendida con dolor en el anterior encuentro debería ser de utilidad,
disparos certeros se concentran en los brujos montados a la orden..."¡disparad!".
Sigilosos entre los bosques los arqueros silvanos acosan sin cesar la tropa rival,
y cuando finalmente se llega al combate se logra una victoria crucial.


lunes, 4 de diciembre de 2017

Manadas de subcriaturas

VI,518,1,3-XXII
Tercer día del del Hielo del quingentésimo décimo octavo año de la Estación de la Fatalidad. Vigesimosegundo apunte.

Quedaba poco para completar la misión y el Aeda Aesllanan dirigía la tropa,
y de nuevo aparecieron las subcriaturas de las profundidades atacando a quemarropa.
Aunque contaban con poderosa magia maligna a su servicio para provocar la tormenta,
una sola andanada de hechizos y flechas bastó para detener su maquinaria mugrienta.
Tampoco debe confiarse en la victoria fácil el guerrero durante la lucha,
pues la pena y la desolación por las bajas al término puede ser mucha.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Criaturas de la noche

VI,518,4,45-XXI
Cuadragésimo quinto día del Marchitamiento del quingentésimo décimo octavo año de la Estación de la Fatalidad. Vigesimoprimer apunte.

Largo camino llevaban ya las tropas recorrido y demasiadas batallas sobre los hombros,
y en aquella noche de lobos la no muerte surgió de entre los escombros.
Ingentes cantidades de cadáveres animados por gracia de la magia oscura,
avanzando imparables hacia la línea Asrai presos de su interminable totura.
Reñido fue el combate hasta las primeras horas del nuevo día,
mas con la luz se comprobó que ningún bando vencía.


viernes, 27 de octubre de 2017

Causas perdidas

VI,518,4,15-XX
Decimoquinto día del Marchitamiento del quingentésimo décimo octavo año de la Estación de la Fatalidad. Vigésimo apunte.

La campaña tocaba a su fin y las tropas se preparaban para marchar,
sin embargo Scarloc aún recordaba la época del Rey Fénix y por el Asur se dejó embaucar.
Grandes ejércitos se reunieron y formaron codo con codo para el combate,
Asrai, Asur e hijos de Grugni contra Druchii, Skaven y la horda de la no muerte.
Una batalla digna de los Días Antiguos cuando el mundo era joven y fértil,
más cruel que la derrota será el ocaso de nuestras razas en esta tierra vil.




viernes, 20 de octubre de 2017

¿Cómo hemos llegado a esto?

¿De qué sirve seguir luchando?

Aquella jornada recordó a los Días Antiguos. Se refutaría inconcebible que ninguna fuerza terrena pudiera precipitar el ocaso de nuestras razas. ¿Quién no sintió la muda congoja a la vista de tan magníficos ejércitos? La élite Asur, Asrai, y -porqué no decirlo- también de los Hijos de Grugni, se dieron cita para rechazar a la oscuridad.
Filas de disciplinados Altos Elfos con sus pendones al viento formaban en el centro y en el flanco izquierdo. Los nobles corceles piafaban inquietos ante la inminencia del choque.  Enanos ceñudos recubiertos de acero formaban en el flanco derecho y en el centro junto a los Asur, recordando tiempos mejores de ambas estirpes,  anteriores a la Guerra de la Barba. Y de forma salteada entre ambos,  la hueste Asrai, camuflados en el terreno, con sus arcos y acero prestos al combate.  Tal era la fuerza primigenia de aquel lugar que los bosques cobraron vida ante la presencia de la corrupción. Incluso una pequeña parte de la esencia del Cazador se manifestó  furiosa para rechazar al enemigo.
Enfrente,  la mil veces maldita raza Druchii desplegó sus negros estandartes ante nuestro flanco derecho.  En el centro, los Príncipes de la No Muerte osaban mancillar la tierra con los tambaleantes pasos de criaturas antinaturales invocadas con magia prohibida.  Y ante nuestro flanco izquierdo,  ingentes hordas de inmundas aberraciones adoradoras de la Rata Cornuda, con sus execrables máquinas, parloteando sus amenazas en un lenguaje incomprensible.


En mitad de la noche,  el bando de la Luz avanzó resuelto para ocupar posiciones estratégicas,  siendo recibido con una infernal tormenta que nada tenía que ver con ninguna manifestación de la naturaleza. Las máquinas enanas perdieron precisión y las saetas elficas se alejaron de sus blancos.
El bando de la oscuridad aprovechó el desconcierto inicial para avanzar en bloque.  Los vientos de la magia soplaron con fuerza maligna y los hechizos dañinos comenzaron a causar estragos. La rueda de la muerte embistió a las tropas de avanzadilla aniquilado todo a su paso.
Comenzaba a amanecer.   Alentados por la llegada del nuevo día,  Leones blancos y Rompehierros ocuparon la Mansión Fortificada que se elevaba en medio del campo de batalla,  dispuestos a resistir hasta la llegada de refuerzos.  En los flancos,  las tropas montadas de los Altos Elfos cargaron sobre el enemigo,  mientras que la furia de la cacería hacia presa en las tropas Silvanas lideradas por el espíritu salvaje del bosque, avalanzándose sobre hidras y las asesinas psicópatas.
La magia se debilitó y la tormenta cesó. Las máquinas enemigas aprovecharon para apuntar mejor y un malsano rayo disforme acabó con el mago dragón y su montura. Los lanzavirotes y las ballestas segaron muchas vidas mientras la horda no muerta puso cerco a la Mansión.
Los espíritus del bosque, hastiados de tanta maldad -Arbóreos y Hombre árbol- despertaron de su letargo y se prepararon para repeler a los invasores.  La caballería Asrai abatió con sus disparos a las dotaciones del cañón de disformidad y los lanzavirotes. Las dríades intentaron desalojar a los Druchii del bosque,  mientras que los cazadores salvajes intentaban retrasar el avance enemigo en el flanco derecho.  Los Asur por su parte continuaron luchando contra los skaven del flanco izquierdo. El centro seguiría resistiendo mientras quedaran hijos de Grugni capaces de empuñar un arma.
La batalla parecía controlada, pero todo pendía de un hilo. Y en ese instante aciago, el ominoso tañido de la Campana Gritona Skaven ensordeció el campo de batalla. Los edificios se desmoronaron, sepultando a un gran número de bravos Enanos bajo los escombros. Los Leones Blancos fueron suficientemente rápidos como para salir a tiempo de la Mansión Fortificada en ruinas, quedando a expuestos a los no muertos que se acercaban rápidamente. Esa máquina infernal debía ser silenciada.
Los combates comenzaron a convertirse en escaramuzas, aquí y allá, hasta donde alcanzaba la vista. Cualquier atisbo de línea de batalla se perdió y cada regimiento luchaba por su vida. Grandes gestas se fraguaron entonces, del mismo modo que pérdidas irrecuperables marcarán la historia de cada raza. Héroes de renombre sufrieron heridas de gravedad y tuvieron que abandonar la lucha. Regimientos enteros lograron gloria suficiente como para componer baladas, mientras que otros fueron exterminados y se sumarán a la lista de agravios que deberán ser vengados.
El infame Heinrich Kemmler fue malherido por los Leones Blancos de Cracia, quienes a su vez vieron como su propio campeón -Khoril- debía abandonar la primera fila. La Guardia  del Fenix lograba abatir al caudillo y el portaestandarte Skaven, pero a cambio perdieron a Caradryan. El Fénix de Hielo daba cuenta de Lokhir que perdió a todos sus Corsarios -y al peligroso asesino que los acompañaba- gracias a los proyectiles combinados de Enanos y Elfos Silvanos. El ímpetú de Orión lo llevó al centro del ejército Druchii, y será necesario esperar a la próxima primavera para escuchar el cuerno de la cacería en los bosques del viejo mundo.
Drycha desapareció de los bosques junto a un gran número de dríades ante la magia maligna de la Guardia Tumularia, mientras que un certero disparo de catapulta consiguió retirar del campo de batalla al oscuro Lord Wallach, cuya hueste comenzó a debilitarse. El ingeniero enano no podría presumir mucho tiempo de su destreza, pues los Acechantes Nocturnos Skaven aniquilaron todas las dotaciones de las máquinas de guerra.
La ira del Hombre árbol ante la corrupción que rodeaba la Campana Gritona lo llevó a atacar con furia desmedida la horda Skaven y al Vidente Gris. Con el apoyo del propio Durgrim de Az-Karak al mando de sus fieles Martilladores, que acababan de aniquilar el Carruaje Negro, la unidad rátida fue aniquilada, si bien el señor enano lo pagó con serias heridas. El Señor de la Muerte Snikch también tuvo que abandonar la refriega, aunque previamente se encargó de eliminar al Archimago Asur. El propio Señor de Tor Achare y su portaestandarte de batalla se vieron obligados a una retirada ante el empuje Skaven. Los Arbóreos tampoco estaban dispuestos a permitir a los Monjes de Plaga contaminar los bosques sagrados, logrando abatir al Sacerdote de Plaga en Pebetero y reducir la unidad de Druchii ballesteros de la colina, antes de ser eliminados por los vapores tóxicos.
Glam, el fiel Bailarín Guerrero de Scarloc se sacrificó luchando en solitario contra las asesinas psicópatas, logrando retener la unidad trabada hasta la llegada de Ungrim Puñohierro al mando de los Matadores. La sacerdotisa fue eleminada y todo su regimiento pagó por las muertes causadas, entre ellas la del propio hijo de Burlok, aunque no se sabe con certeza si logró escapar con vida a pesar de sus graves heridas. El Señor Rúnico tampoco pudo terminar el día, no sin antes asegurarse que el maldito ingeniero brujo teminaría sus ruines fechorias allí mismo. La magia nigromántica comenzó a desvanecerse y el Sagrario Mortis se consumió en una explosión que causó bajas en ambos bandos, en especial Kaia la Cantora de los Árboles al mando de los Forestales de Scarloc.
Demasiadas bajas que lamentar para que nadie pudiera celebrar triunfo alguno. Un paso más hacia la desaparición de las razas antiguas del Viejo Mundo. Scarloc, aquel que aún recuerda cuando las colonias vivian sujetas a la voluntad del Rey Fénix, parece condenado a presenciar cómo todo aquello que debe ser protegido es cada vez devorado con más ansia por la oscuridad. Si los Hombres no logran reunir el valor suficiente para hacer frente al mal... ¿qué destino aguarda al mundo?

Extraído de las memorias de Félix Jaeger
Tomo IV Libro IX  Capítulo III
"Mi encuentro con el bardo de Athel Loren"